¿Internet esta destruyendo nuestra capacidad para tener fantasías?

Durante largo tiempo, todo aquello que era socialmente tabú ha terminado convirtiéndose en una fantasía erótica o fetiche para muchas mujeres y hombres, hecho que tras la implantación de Internet en prácticamente todo aparato doméstico destinado para el ocio y el entretenimiento visual, ya sea: un ordenador, una tableta, un televisor o nuestro propio smartphone.

No solo el acceso a todo aquel contenido erótico que tiempo atrás estaba restringido a un grupo de usuarios más acotado ahora alcanza a un grupo más amplio y global sino que además el hecho de presentar contenidos que son sexualmente explícitos están dejando poco lugar para la imaginación y sobretodo para el desarrollo personal de las fantasías.

Último adiós a los hábitos y disfraces: todo lo sexual está categorizado

Así tal cual como reza nuestro titular que precede a estas líneas, todo parece tener una etiqueta en la actualidad, una categoría directa de acceso y un conjunto de formatos visuales que pueden llegar a costarnos toda una vida de consumo ininterrumpido de escenas que dejan poco lugar y espacio para hacer volar nuestra imaginación, una imaginación que a lo sumo lleva a volar tan cerca como puede llegar a permitirnos la propia suplantación mental del actor o actriz de turno que presenta, escenifica y desarrolla cualquier actividad sexual imaginable.

Atrás quedan los días en los que los hábitos religiosos – sea cual fuera la religión que tengamos en mente – copaban algunas de las más intimas fantasías eróticas y sexuales de muchas mujeres y hombres, atrás quedan por la apabullante explotación de este cliché o fetiche manifiesto por ser una actividad intrínsecamente relacionada con algo prohibido, con un tabú inimaginable en tiempos de nuestros padres y abuelos, pues la explotación audiovisual de todo aquello con lo que hayamos podido llegar a fantasear en algún momento de nuestras vidas ya ha sido materializado en la industria pornográfica y por consiguiente gran parte por no decir que casi la totalidad de todas aquellas fantasías eróticas y sexuales que podamos llegar a imaginar a fecha de hoy esta totalmente plasmada, categorizada y presentada en cualquiera de los portales de vídeos porno existentes.

La facilidad de acceso a este tipo de contenidos tanto para mayores como para menores de edad, esta cambiando nuestra forma de ver la sexualidad.

El hecho de que portales como pornhub.com presenten sus contenidos expuestos en su catálogo de vídeos con uno de los modelos de categorización más bastos y extensos que podamos llegar a imaginar y como bien recogen en este artículo sobre pornhub en blog.loseroticos.com hace que sean pocos los que den rienda suelta no solo a su imaginación sino que además le brinden del tiempo justo y necesario para construir sus propias fantasías eróticas y sexuales.

El sexo patriarcal se consolida y retroalimenta con Internet

Pocas y escasas son las visiones sexuales y el desarrollo de otras fantasías que vayan más allá de lo plasmado en los principales portales de vídeos pornográficos gratuitos que inundan los rankings de sitios más visitados a lo largo y ancho de todo el mundo, pues no solo marcan la tendencia sino que además incitan y motivan a nuestros adolescentes a creer que la visión del acto sexual no puede ir más allá de contemplar una escenografía determinada y acotada, que por supuesto rinden culto a la satisfacción sexual masculina en un 99.99% de las ocasiones.

Si bien la visión generalizada de las escenas distribuidas por este tipo de portales – donde el acceso al sexo es totalmente gratuito – instruye, fomenta y consolida la satisfacción del hombre por encima de cualquier otra cuestión, ¿no estaremos forzando la construcción de una sociedad aún más machista?

Si bien Internet constituye en la actualidad una de las herramientas de difusión más importantes a la que la humanidad en general ha tenido acceso hasta la fecha, la misma parece rendirse en muchos sentidos a conservar los estereotipos marcados y anclados del pasado, sobretodo en temas tan vitales y fundamentales como la interpretación de como ha de ser la la vida sexual de tanto mujeres como hombres, hecho que si bien puede carecer de importancia alguna para muchos que obvian por completo el consumo de pornografía en general, si la tiene cuando la misma es accesible como herramienta instructora para adolescentes, que acceden sin restricciones ni limitaciones a un conjunto cada vez más amplio y temático de disciplinas que si bien pueden llegar a encajar finalmente en sus vidas sexuales reales en muchos casos poco o nada guardará en realidad con sus vidas reales.

Si bien no hace mucho por medio de la televisión publica en su segundo canal de difusión y en uno de los programas que religiosamente sigo, “La noche temática”; pudimos ver como las fantasías han sido alteradas por medio de este impactante aluvión de imágenes explicitas así como el propio acceso libre a la pornografía; han cambiado nuestra percepción y creación de fantasías, yo me planeo si no estaremos realmente ante la muerte prematura de la generación de las mismas principalmente por el fácil acceso a este tipo de contenidos que tienen nuestros jóvenes y, sobretodo, a que la percepción de lo tabú relacionado con la propia sexualidad simplemente forma parte del pasado.

Referencias interesantes

Si te perdiste el documental de la noche temática del pasado sábado titulado “¡Fantasías! Sexo, ficción y tentaciones“, puedes verlo en el siguiente enlace.

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